El kit de la cuestión…

Ya vuelvo a estar aquí.

Cada día me doy cuenta que me cuesta más escribir, y viendo los relatos de mis compañeras me doy cuenta de mis deficiencias… y eso que “Soy de letras…”jeje :P pero bueno, cada uno tiene su estilo, no?

Vamos a ello, me gustaría explicaros como era yo de pequeña y todo lo que he ido descubriendo de mí durante estos años de tratamiento y haber podido llegar al kit de la cuestión del porque llegué a esta enfermedad.

Siempre me he sentido diferente a los demás, ya de pequeña me sentía identificada con aquel patito feo del cuento. Era una niña regordeta, sin hermanos (hasta los 10 años que nació el hermano petardo que más quiero en el mundo) y muy muy muy introvertida, aunque creo que todo iba relacionado. Además tenía un primo con el que me llevo solo 20 días que era todo lo contrario a mi, era extrovertido, divertido, muy travieso (y hasta eso lo envidiaba), yo era la niña buena, la responsable, pero eso a mi no me gustaba. Envidiaba poder contar chistes y que los demás se rieran conmigo y no de mí que era lo habitual en el colegio. Se puede decir, que cada día que pasaba me encerraba más en mi misma, y cuanto más me encerraba, más difícil me era mostrarme a los demás por miedo al ridiculo, a las burlas de los demás, en definitiva, a que me hicieran daño.

Entonces fue cuando empecé a crearme una burbuja, dentro de ella me sentía segura, nadie me podía molestar, pero inevitablemente, vivía en sociedad y eso hacía que me inventara cosas, falsas, que decorara mi vida con mentiras, con falsedades, para mí mi vida era triste, vacía sin nada interesante que poder mostrar a los demás, por eso, las pequeñas cosas que me inventaba, me hacían sentir más segura, más igual a los demás, pero a la vez menos yo…

Uff la de cosas que me llegué a inventar, la de máscaras que llegué a crearme, y cuando eres niña vas haciendo y no te das cuenta de las consecuencias que eso puede tener.

Así fui creciendo, los primeros años de instituto fueron duros, en primero de BUP conocí a mi mejor amiga, estuvimos muy unidas, con ella podía ser yo misma sin necesidad de inventarme cosas, sabía que ella me quería tal y como yo era de verdad y no necesitaba máscaras para estar a gusto, al fin había encontrado una cómplice, aquella persona que me complementaba, empecé a hacer cosas que de pequeña nunca había hecho, ir a dormir a su casa, ir juntas de vacaciones… lo malo venía cuando la tenía que compartir, cuando quedabamos con más gente, entonces volvía a entrar en mi burbuja y a pensar que todas las otras personas con las que se relacionaban eran mejor que yo, porque yo, seguía siendo el patito feo.

Al final de segundo, nos mudamos, nos fuimos a vivir a un pueblo, uff vuelta a empezar, intentar buscar nuevas amistades, y no podía, me sentía sola, me sentía inferior, y de la única forma que podía abrirme a la gente era …mintiendo, era algo superior a mí, mentía a las compañeras con invenciones sobre mi vida, mentía al profesor de gimnasia para no hacer el ridículo corriendo y que los compañeros se pudieran reír de mí, para no tener que cambiarme y mostrar el cuerpo que tanto odiaba a mis compañeras, mentía a mis padres, hacía campana por las tardes para no tener que inventarme escusas para poder marcharme corriendo después de clase y no tener que relacionarme con mis compañeros.

Fue ahí cuando se me descontroló el tema de la comida, salía del instituto, comía, y comía sin ningún reparo, iba a buscar a mi hermano al colegio y merendaba, y siempre sin remordimientos, sin vomitar, total… yo ya estaba gorda, me quería tan poco que me daba igual, total, sentía que nadie querría compartir mi vida con una persona como yo…

A pesar de todo, durante esa época conocí a otra persona especial en mi vida, pero lo malo era que había empezado a relacionarme con ella mintiendo, así que tenía que seguir haciéndolo, no veía el momento en el que decirle que había cosas en mi vida inventadas, me sentía tan mal…

Ya en la universidad las cosas empezaron a cambiar, pero no a mejor, vuelta a empezar, conocer gente nueva, mi asignatura pendiente, siendo yo misma? imposible… Conocí a una chica, la veía tan superior, hablaba inglés genial, tenía dinero, era divertida, la veía tan superior a mí, que para poder relacionarme me convertía en una sumisa, a todo le decía que si, no era capaz de llevarle la contraria ni de decir lo que yo pensaba nunca.

Durante esa época, me sentía muy mal, no había tenido relación con ningún chico, entonces vi la manera de conocer chicos sin que me pudieran ver, sin poder ver al monstruo tal y como yo lo veía, esa manera era internet! Empecé a entrar en chats, la forma más fácil de mentir, nadie me veía, conocí a diferentes chicos, con algunos incluso quedé y con uno de ellos empecé a salir. Era la primera relación que tenía con un chico, y pensaba que sería la única que podía tener, por eso, no era capaz de decirle lo que pensaba, de ser yo misma, porque seguro que no le gustaría y me dejaría… Pero bueno, aun así, me dejó… lo pasé muy mal, arrastrándome por los suelos para que volviera conmigo, y creo que ni siquiera lo quería, realmente hacía conmigo lo que él quería, pero pensaba que yo no me merecía nada mejor. Estuve 6 meses suplicando que volviera conmigo, y por suerte, no lo hizo. Logré olvidarlo, seguí conociendo gente por internet, fue entonces cuando me puse enferma, cogí una mononucleosis, que hizo que perdiera mucho peso, la gente me decía que estaba más guapa, que se me veía más joven, entonces, me puse en serio y decidí hacer dieta para poder tener un peso sano y así sentirme mejor conmigo misma, sentirme más normal y menos patito feo…

Pero el tema se me fue de las manos, cuanto más adelgazaba, más igual a los demás me sentía pero por otro lado más delgada quería estar, me pesaba a todas horas, dejé de comer por completo, ahora no podía volver a estar como antes, había conseguido algo que nunca pensé que pudiera conseguir, poder ir a una tienda y que no me dijeran, eso si, amablemente, que me fuera que allí no habían tallas para mí, había podido conseguir llamar la atención de los chicos, había podido salir de la burbuja en la que llevaba tantos años metida gracias a un cuerpo, pero eso no era suficiente para valorarme como persona, porque ahora quería llamar la atención después de tantos años de haber querido pasar inadvertida. 

Me di cuenta que algo pasaba, que realmente estaba enferma, y eso me gustaba, así tenía una escusa para recibir cariño por parte de los demás, de mis padres, de mi familia, de mis amigos, de los chicos…

Pero el monstruo que yo creía haber matado, seguía vivo, y ahora con mucha más fuerza que antes, me volví egoísta, manipuladora, las mentiras habían surgido con más fuerza. La anorexia me hizo hacer daño a la gente que yo quería. Hasta que llegó un día que mis padres no aguantaron más y decidieron ponerle remedio, GRACIAS PAPAS, yo sabía que necesitaba ayuda pero si hubiera sido por mi y por mis miedos, yo sola no me hubiera puesto en ningún tratamiento.

Así que chicas, ya veis, ninguna de las cosas externas que yo buscaba para sentirme bien, me han servido de nada:

Las mentiras eran un apoyo, un parche para poder salir del paso cuando creía que mi vida real era una mierda. Llenarme con relaciones con los chicos me llenaba al momento, ya que cuando ellos se iban, yo y mi vida seguían en el mismo sitio y lo único que hacía era sentirme peor que antes, ya que me sentía utilizada y capaz de no poder poner remedio para que eso no ocurriera y respetarme a mí misma. El poder comprarme un pantalón de la talla X solo me satisfacía en el momento, ya que al día siguiente buscaba poder ponerme una talla menos y que la talla X tan ansiosamente buscada quedase en el armario y poder ponerme la X-1.

No se si algunas de las que estáis leyendo estas líneas os sentís identificadas con lo escrito, pero si es así, os aseguro que cuesta, pero que se puede poner remedio. Yo he podido valorarme por lo que soy y no por lo que tengo, a quererme con mis virtudes y sobretodo con mis defectos y eso, no tiene precio (para todo lo demás…mastercard, es broma, necesitaba poner un toque gracioso y esta frase me venía genial!! :P)

Y para acabar, una reflexión:

¿Cuántas veces habéis oído decir que la anorexia o la bulima son enfermedades de niñas tontas, es una enfermedad de gente superficial, que nosotras nos lo hemos buscado…? Yo os juro que si me metía atracones no lo hacía por placer, que si me pasaba horas y horas sin comer, no lo hacía porque sí, que si alguna vez me he metido los dedos en la boca para intentar vomitar no lo hacía por amor al arte. Como mi terapeuta Esther no cansaba de repetirnos una y otra vez, nosotras no somos anoréxicas, no somos bulímicas, nosotras desafortunadamente tenemos anoréxia y/o bulímia, y tal y como la tenemos, si realmente queremos, la podemos dejar de tener. 

Besos,

SARA

 

Empezando una aventura

Hola a tod@s,

La verdad es que no se muy bien por donde empezar, si, ya se, por el principio, pero es que el principio es tan relativo…

Bueno, creo que lo mejor es que me presente, no??
Me llamo Sara, tengo 24 años, soy de Barcelona, he estudiado turismo, y ahora mismo estoy trabajando como organizadora de congresos.
Parece mentira pero ya llevo 7 meses viviendo con mi novio en Esplugues de Llobregat y la cosa parece que va bien, jeje…

Ahora que leo esta “mini presentación” me parece increíble que haya estado tres años en un tratamiento luchando contra la bulimia y la anorexia, y en esos tres años prácticamente uno entero haciendo hospital de día y que ésta pueda ser mi vida.

Ahora ya hace medio año que me han dado el alta y, bueno ya hacía tiempo que hacía mi vida, pero la verdad es que si hace tres años me lo hubieran contado, no me lo hubiera creído.

Cuando Raquel me contó la idea de crear un blog para explicar nuestras historias, me pareció algo genial, ya que es bonito ver que no solo no he desperdiciado mis años en un tratamiento como yo creía en un principio sino que he podido recuperar mi vida y ser una persona NORMAL.

Os invito a tod@s a conocerme un poquito más y me encantaría que las rallas que escribo os ayudaran a poder luchar como hemos hecho nosotras contra esta enfermedad.