Cómo era todo antes
Lunes, 9 de Febrero de 2009 por Sara Domínguez
¡Aquí estoy de nuevo! ¿Cómo estáis? Espero que bien. Yo estoy contenta, por ahora los exámenes me han salido bastante bien (excepto uno dudoso que hay por ahí) y me queda uno el miércoles que no es muy complicado, así que me he decidido a escribiros.
Quería hablaros hoy de un sentimiento relacionado con los exámenes (ya, no podía ser de otro modo! jeje).
El viernes, en el pasado examen, me encontré con una compañera que tiene unas notas fantásticas (cuando digo fantásticas es fantásticas: sobresalientes y matrículas). Estaba hecha un manojo de nervios. Mientras repasaba todos los apuntes, los libros de ampliación y los esquemas me repetía que iba a suspender, que seguro que iba a suspender. Le dije que no se engañara, que sabía que siempre tenía ese ataque pre-exámenes y que luego todo iba bien. Me sorprendía su miedo… pero más aún me sorprendió que me soprendiera.
Me miré entonces y me paré a pensar cómo han cambiado las cosas. Pasé de extrañarme por su actitud a mirarla y verme hace unos años. Recordé entonces el miedo que sentía, la sensación terrible de que iba a suspender y cómo todos me miraban con cara rara o me criticaban por quejarme “aún sabiendo que iba a sacar buena nota”. Se equivocaban, en esos momentos yo no pensaba que iba a sacar una buena nota, y de nada me servía mirar atrás y tratar de tranquilizarme pensando que mis resultados solían ser buenos. La inseguridad y la angustia me podían.
No voy a decir que ahora no me ponga nerviosa antes de los exámenes, soy una persona bastante nerviosa, ciertamente. Sin embargo, puedo diferenciar claramente cuándo llevo un examen bien preparado. Cuando llego a la facultad y me preguntan qué tal me lo sé no dudo en decir que bien si es así (a costa de que más de una vez me hayan dicho que voy de sobrada :P) y cuando salgo de hacerlo soy objetiva con la validez de mi examen. Es una sensación fantástica poder discernir cuándo se sabe algo o cuándo no se sabe, cuándo se ha hecho un buen trabajo y cuándo no… poder estar satisfecha de lo que he hecho.
Y, sin embargo, saber que hay cosas que no cambian. Saber que soy insegura y que no me viene bien repasar horas antes de un examen porque en esos momentos empiezo a sentir que todo se me olvida; y que no debo revisar los apuntes al salir. Así que las mañanas antes de los examenes me voy a dar un paseo y cuando salgo del examen no me quedo por la facultad. Mis amigos de clase se ríen cuando les cuento que los días que tenemos exámenes por la tarde dedico la mañana a irme al centro comercial que hay junto a mi casa, a menudo sin afán de comprar nada, sólo para darme una vuelta, incluso probarme alguna ropa o mirar algún libro… dedicando las horas a algo intrascendental que me haga olvidarme del examen. Este año Fama me ha ayudado, sin duda, a pasar las horas previas a los exámenes! jaja Mi mayor preocupación en ese rato era saber a quién iba a echar
(aunque me venían oleadas de nervios repentinas).
Muchos de estos sentimientos que ahora conozco y que tan normales me parecen, son nuevos. La verdad es que ya había olvidado cómo era todo antes.
Un besazo enorme,
Sara*
Ains!! Si es que Fama hace taaanto bien a los exámenes…yo también me entretenía con los bailarines antes de ir a la facultad. Me parece genial que digas sinceramente si algo te va bien…yo hago lo mismo si algo me va mal…:S
Besitos y hasta el miércoles!!
Y si te va bien no? jajaja pues mujer, hay que saber decir las dos cosas! Yo tb lo digo si me va mal… lo que pasa es que nunca me va mal! jajajaja no, es broma, TIPC me fue… INDEFINIBLE.
Pues fíjate qué curioso Sara que yo hacía años que no me ponía tan nerviosa como en estos exámenes. He recuperado sensaciones que no tenía desde selectividad, esa adrenalina que sube y que te hace sentir viva antes de darle la vuelta a la hoja de examen. En mi caso eso es síntoma de que todo vuelve a ir bien dentro de mí, que vuelvo a ser la que era y, sobretodo, que ha pasado por fin aquel tiempo en que ni sentía ni padecía, me daba todo igual.
¡Hasta me dejé el móvil encendido en Relaciones Internacionales! jajajaja, un beso.
Jajajaja Hombre, sentir está bien, claro que sí. Tú sabes que yo nerviosa me pongo (sobre todo cuando entro en ese pasillo maldito con todo el mundo remirando los apuntes!) pero de ahí a llorar antes de los exámenes por pensar que no me lo sé va un paso
Te vi levantarte en RRII y apagar el móvil jejeje
A mi me pasaba lo mismo y me pasa todavia muchisimas veces, mi gran miedo viene después de hacer el exmn cuando empiezo a pensar que voy a suspender que todo me ha salido mal…. ahora estoy relajada y eso pero a la vez tengo ese cosquilleo…
Pero también veo FAMA y ese ERIK me quita todas las penas jajajja
bestiosss
Guía, respecto a lo de Erik, estoy contigo… :)___
Os han enamorado sus tatuajes, eh?
¡Jo, cómo te entiendo! ¿Por qué será tan difícil convencerse de cosas que todo el mundo sabe, como que si te sabes la materia lo más probable es que el examen te salga bien? ¡Y de pronto un día te ves al otro lado y no te puedes explicar cómo pudiste sufrir tanto y de forma tan innecesaria! Por un lado da gusto cuando te das cuenta de lo que has avanzado, por otro da rabia ver que lo has pasado mal sin razón, pero bueno, nadie nace sabiéndolo todo y esto del “selfmanagement” no es precisamente fácil. Yo en época de exámenes solía salir más que nunca. En plan tranquilo en general, pero todos los días caía un paseito, un café con alguien o algo para distraerme.
¡Un beso y enhorabuena por esos exámenes tan bien llevados!
Gracias, preciosa!
HOLA SARA,ANTES DE NADA DECIRTE QUE ES UN PLACER QUE ESTES TEN,TAN BIEN, SE NOTA QUE TE SIENTES FELIZ Y VIVA, MUY VIVA.
YO SOY MADRE DE UN CHICO DE 16 AÑOS,ANOREXIA NERVIOSA, DOS AÑOS LUCHANDO Y NO VEMOS LA LUZ.NO SÉ SI EN SU CASO HAY ALGUNA COSA MÁS O SI ESTA MALDITA ENFERMEDAD VA MOSTRANDO CADA VEZ UNA FACETA NUEVA,VAN SALIENDO MAS Y MAS “TENTÁCULOS”,CAMBIOS DE HUMOR,DE SER UN CHICO EDUCADO,INTROVERTIDO,EDUCADO,OSEA UNA BUENA PERSONA,CAMBIA TOTALMENTE, PROVOCA SITUACIONES HORRIBLES,NOS DEMUESTRA UN ODIO BESTIAL Y POR MOMENTOS PARECE QUE CAREZCA DE SENTIMIENTOS.HA LLEGADO A LESIONARSE MUCHAS VECES,ESO PARÓ, PERO AHORA CUANDO SE ENFADA,LO HACEPOR CUALQUIER COSA,AMENAZA CON MÁS DE LO MISMO.HA PROYECTADO EN SU HERMANO,MENOR QUE EL,SU ENFERMEDAD Y LO MACHACA TODO EL TIEMPO,SÓLO QUIERE QUE EL OTRO SE “ATIBORRE DE COMIDA Y SINO ES ASI YA SE MONTA EL FOLLÓN.TE COMENTABA QUE ES O ERA TIMIDO Y MUY SENSIBLE,LLORABA,PEDIA PERDÓN, EN EXCESO QUIZÁS, POAR COSAS QUE NO TENIA PORQUE HACERLO Y AHORA ES COMO SI UNA CORAZA NO DEJE SALIR A ESE CHICO QUE ESTÁ AHI,COMENTA QUE LLORABA POR TONTERIAS Y SE HACE EL DURO HASTA EL PUNTO QUE ES UN DESCONOCIDO EN MUCHAS OCASIONES.ESTÁ EN HTAL DE DÍA PORQUE ADEMAS SU PESO ES MUY BAJO, PERO SARA,ME PREOCUPA MÁS SU APTITUD NEGATIVA,DEPRESIVA Y NEGRA QUE TIENE SOBRE LA “MIERDA”QUÉ COMO EL DICE,ES SU VIDA.CÓMO SÉ QUE HAS PASADO POR ESTO Y APARTE DE TU CASO, HAS VIVIDO EL DE OTRAS CHICAS Y NO SE SI CHICOS,Y NO QUERIENDO QUE EJERZAS DE TERAPEUTA,ESO NO TE LO PIDO,PERO SI CÓMO REPITO PERONAQUE HAS PASADO ESTE INFIERNO,TODO ESTO QUE TE CUENTO ES CAPAZ DE HACERLO SOLO LA ANOREXIA?EL TIENE SUS TERAPEUTAS,A LOS QUE APENAS LES CUENTA NADA,Y DESDE LUEGO ELLOS SON LOS QUE ESTAN CAPACITADOS PARA RESPONDERME,PERO ME AYUDARÍA TAMBIEN TU OPINIÓN POR QUE VOSOTROS QUE LO HABEIS SUFRIDO,SABEIS DEL PODER DE ESTA TERRIBLE ENFERMEDAD.CREEME QUE ME HE LEIDO TU BLOG ENTERO Y EL DE ALGUNAS MÁS,LAURA SANZ QUE ESTUVO EN SU HTAL DIAS ATRÁS HABLANDO CON ELLOS, PATRICIA Y ES UNA INYECCIÓN DE MORAL PERO YO,VIENDO LA SITUACIÓN QUE TENEMOS A DIA DE HOY,VEO MUY LEJANA Y MUY DIFICIL LA CURACIÓN DE MI HIJO,
PERDONA SI ME HE EXTENDIDO MUCHO Y TAL VEZ NO SEA CORRECTO HACERLO EN UN BLOG DE LA SALUD O DE LA VIDA,ESCRIBIR ESTO QUE PARA NADA ES “POSITIVO”PERO NECESITABA HACERLO.
GRACIAS POR TU ALEGRIA SARA,UN ABRAZO
Ana, antes que nada quiero decirte que puedes entrar siempre que quieras y escribir lo que necesiten y tan largo como te salga. Por supuesto que queremos que esto sea una plataforma positiva, de ayuda, pero eso no significa perder de vista que estamos hablandod e una enfermedad y que también hay un lado muy duro, especialmente para las personas que siguen dentro.
Sabes? La historia de tu hijo me ha recordado mucho mucho a la mía. Yo siempre había sido una niña introvertida, muy educada, estudiosa, callada, sin muchos amigos y muy tranquila. Nunca había dado problemas, mis padres siempre me cuentan que era una niña muy risueña desde pequeña, estaba sana, comía bien, me entretenía sola… “todo” lo que unos padres pueden desear.
Por muy increíble que pueda parecer, a medida que la enfermedad me fue atrapando cambié. Ellos, desde fuera, dicen que dejé de ser yo. Yo también lo sé. Estaba siempre de mal humor, les odiaba, les gritaba… A veces mi madre llegaba a decirme “no eres tú la que habla, es la enfermedad” y yo me enfadaba más aún. Sin que suene la expresión cómica (para nada es mi intención) parecía que estaba “poseída”. Cuando veo las fotos de entonces no sólo observo mi deterioro físico, sino que me doy cuenta de que esa mirada no es la mía. Una mirada dura, opaca…
Lo de tu otro hijo también me ha traído recuerdos. Yo me enfada mucho cuando mi hermana comía un dulce y yo tenía ansiedad, o cuando dejaba comida y yo no era capaz… Ella tiene 10 años menos que yo (en aquel entonces 7 años, más o menos) y le gritaba, sin ser ni siquiera capaz de tener en cuenta su bienestar y todo lo quela quería.
Todo esto lo puede hacer la enfermedad, es así. Tanto como lo hacen las drogas.
Sé que tiene que ser muy muy complicado ver a un hijo así, creeme. Pero hay que aguantar, Ana. Estoy segura de que mis padres estaban destrozados, pero se mostraron fuertes ante mí y no cedieron cuando peor estaba… Incluso me puse peor (más nerviosa y angustiada) cuando empezaron a cerrarme puertas con la enfermedad. Ése es el momento en el que hay que resistir, porque pasa.
Vernos hoy a las que escribimos hace complicado imaginarse cómo era antes… Pero la historia que me has contado de tu hijo es mi reflejo.
Para lo que necesites aquí estoy.
Un besazo,
Sara*
Hola Sara, muchas gracias por responderme tan rapidamente.Me ha servido de mucho lo que me cuentas,me da un empujoncito en el ánimo que es lo qué mas necesito en estos momentos para poder ayudar a mi hijo, la verdad es que estoy bastante hundida y así no creo que le sirva de mucho a el.Tengo que ponerme las pilas y sacar fuerzas de donde sea o de lo contrario sólo conseguiré que esta enfermedad se siga cebando con nosotros y se alimente de nuestro dolor y debilidad,tengo que ser fuerte lo sé y cambiar el chip,no permitir que esto me desgaste y arrase a mi familia entera.Voy a contactar con ABB, hace tiempo que debí hacerlo, me he informado mucho a partir de un libro que escribió una chica que estuvo allí ,después de pasar por el recorrido que creo que hacemos todos antes de dar con el lugar apropiado, y su tratamiento, terapias, etc., me dan confianza y bueno tu eres un claro ejemplo así como el resto de chicas que han pasado o continuan alli pero con parte del largo camino ya hecho y en buena dirección.Luego del libro, os vi a ti y creo que a Patricia, no recuerdo ahora, en un programa de TV y vuestro testimonio así cómo vuestras caras, eran de chicas que tienen ganas de vivir,de alivio por dejar atras tanto dolor, y entré en vuestra página que me llamó la atención por el nombre y todo eso junto,hizo ademas de interesarme por ese centro, ver un minimo punto de luz al final del largo túnelAhora sé y tengo que convencerme de ello, que podemos salir, que no hay que desesperar aunque cueste y duela tanto,que contra mas fuerte sea “el enemigo”con más ganas lucharemos, no permitiremos que la enfermedad comparta nuestras vidas, porque nosotros no somos la enfermedad y no habrá tregua, por mi hijo lo que sea,Hablo en plural porque de alguna manera todos (la familia)”padecemos anorexia”,él en primera persona y los demás porque sufrimos con él y nos sentimos atrapados en esa telaraña dañina.
Sara,ya os habran dicho muchas veces el bien que haceis con esta página, pero hay que repetiroslo muchas más porque realmente ayudais mucho,muchisimo.Me dirijo a ti por que trasmites tantas cosas buenas y positivas que contagias niña pero tambien incluyo a otras tantas chicas que tambien escriben aqui y entre todas conseguís que no perdamos la esperanza.
No dejes que nada borre esa sonrisa de tu cara, repito trasmites ilusión y ganas de vivir.
Gracias de nuevo Sara
Hola Sara, cómo estás? Te escribo porque estoy un poco preocupada por como están anunciando el programa en el que salimos en cuatro este viernes a las 23.15, ” 21 días sin comer” en realidad estoy decpcionada, tú qué opinas… tendremos que sperar a ver que han hecho… seguir escuchando a que si la reportera pasa 21 días sin comer puede desarrollar anorexia? Sara, estoy un poco indignada, y tu opinión, para mí es importante. Un beso
Te escribo en tu blog
Ana,
gracias, de corazón, por el ánimo. Escribimos con muchas ganas, pero escuchar palabras de personas a las que les está siriviendo nuestra labor nos hace tener aún más ilusión para seguir con este proyecto.
Me parece bien que contactes con el Centro ABB. Estoy segura de que tiene que haber más sitios buenos en España, pero yo sólo puedo darte referencias de éste. Yo también di vueltas antes de encontrar el sitio definitivo y para mí su forma de trabajar ha sido impecable. Por muy duras que puedan pareceros sus formas (sobre todo a tu hijo) aguantad. Mucha gente que se ha ido en los primero meses se ha quedado con la sensación de que aquello es una “secta”. Te lo digo porque quizás lo oigas. Ni que decir tiene que es mentira. A menos que las sectas tengan por costumbre ayudarte a salir de una enfermedad dándote cada vez más libertad hasta que te desvinculas por completo de ellos
Para lo que necesites estamos aquí.
Un besazo,
Sara*
Ana, somos los padres de Sara y tras leer tu comentario te queriamos decir que lo que te está pasando es prácticamente lo mismo que nos pasó a nosotros. Pensábamos que lo que le sucedia a nuestra hija era especial y no homologable con lo que le ocurria a otros enfermos. El tiempo nos quitó la razón. Lo que observamos en nuestra hija era ni más ni menos que la manifestación de una enfermedad.
Los que hemos pasado por esta experiencia hemos comprobado la dureza y gravedad de la misma y el terrible sufrimiento del paciente y su entorno. Pero tambien sabemos que tiene cura y que como toda enfermedad requiere la actuación de un equipo de profesionales que sepan tratarla.
También queremos indicarte que ayuda mucho el apoyo del entorno y la capacidad de aguante de los más próximos que tienen que hacer oidos sordos de peticiones desesperadas del enfermo cuando está en el tratamiento y la enfermedad les hace enfrentarse a dicho tratamiento.
Nuestra hija la llamó “posesión”. Quizás esta sea una palabra que nos de una imagen plastica de la sensación que tenemos los que estamos fuera e intentamos ayudar.
Tu hijo es joven y merece tener una buena vida así que te animamos a que continues con la lucha y no dudes en ningún momento que la enfermedad tiene cura aunque durante el proceso de curación tengas muchas veces, igual que nos pasó a nosotros, la sensación que todo está perdido. No olvides nunca que la enfermedad hace del enfermo un gran manipulador y procura no caer en las trampas que te tenderá. Si caes, no desesperes y sal lo antes posible.
Ánimo y para lo que necesites aqui estamos.
Chari y Antonio,muchisimas gracias por vuestras alentadoras palabras.Ya sabeis por experiencia ,que cuando estás en el pozo al que te lleva esta enfermedad, que otras personas que han pasado por lo mismo te den ánimos y fuerzas para no tirar la toalla, es un algo que te hace levantar la cabeza, tirar hacia adelante y pensar sólo en luchar.Ya me comentó Sara, que aunque cada caso es diferente, pero eso mismo que decís vosotros,había similitudes en los dos casos, y bueno pues la verdad,me consuela saberlo porque he llegado a pensar que habia algo más,por si fuera poco la anorexia,algún otro trastorno que pudiera agravar el caso y nadie se estaba dando cuenta.
Lo de la “posesión”, es algo que yo digo muchas veces porque hay unos cambios de personalidad tan brutales que parece que sea otro chico diferente, nada que ver con el de “verdad” y hasta su mirada se vuelve fria y te deja de igual manera al verlo así.
Lo de las manipulaciones lo compruebo casi a diario, y me cuesta no entrar en ese peligroso juego pero no es fácil, hay veces que me puede,nos arrastra a esa espiral con una facilidad que da miedo.
Sólo intento pensar que está enfermo, que el s quien más sufre y que tenemos que dar todo de nosotros,yo sobre todo, para salir de aqui, y gran parte de esas fuerzas me las dan chicas cómo Sara con su sonrisa que lo dice todo,trasmite ganas de vivir, y otras chicas, tambien compañeras de Sara con sus testimonios positivos y por supuesto vosotros, los padres, he leido lo que habeis ido escribiendo y os admiro mucho.Espero algún día, poder hacer lo mismo con quien esté pasando por esto,que es un calvario pero del que tengo claro que se puede salir.
Seguid siendo así y mil gracias de nuevo.
Un fuerte abrazo y dad un beso a Sara
Hola Sara!
Me llamo María y soy reportera en Rojo y Negro, un programa de Telecinco. Estoy haciendo un reportaje sobre transtornos alimentarios y buscando en la red he encontrado tu blog. Lo primero felicitarte por haber conseguido salir de esa prisión horrible que es la anorexia (te lo digo por experiencia porque yo también pasé por ello, como tu dices siempre serás nerviosa pero cada día tendrás mucho más control de tu vida y de tus emociones)
Lo segundo es que me ha gustado mucho tu blog y como cuentas las cosas, me parece muy positivo y muy real, especialmente tu descripción de las navidades como zona de riesgo y tu tu modo de verte reflejada en tu compañera obsesionada con suspender aún siendo imposible.
Por todo esto me gustaría saber si estarías interesada en venir a nuestro programa a contar tu historia. Hemos contactado con asociaciones de ayuda, madres de afectadas y médicos y necesitamos al verdadero protagonista de la historia, el que la ha vivido en primera persona.
Entiendo que igual te sorprenda pero por favor, si etas interesada ponte en contacto conmigo. Mi teléfono (en la tele todo es muy rápido ya sabes y canto antes lo sepa mejor) es el 627 53 05 46.
Espero que podamos conocernos! Pero en cualquier caso enhorabuena y mucha fuerza para ser feliz.
María.