Aquéllos (no tan maravillosos) años
Viernes, 18 de febrero de 2011 por Rosa
Cómo pasa el tiempo!
El otro día acudí a mi cita de revisión de los 6 meses tras el alta. Ignoro si han cambiado de ambientador, pero lo cierto es que nada más entrar por la puerta de ABB, ese olor me transportó a innumerables recuerdos. Todo me resultaba melancólicamente familiar.
Aún recuerdo cuando yo acudía a la valoración (previo al ingreso, donde mi conciencia sobre mi situación y mi enfermedad dejaba mucho que desear…), y me indicaban las primeras pautas que debía cumplir. ¡Que tenía que suspender temporalmente el alcohol! Bueeeno, eso sería que sólo podía beber vinitos y cervezas, que total, eso es lo más normal, no? ¡Que tenía que abandonar temporalmente el ejercicio físico? Bueeeeno, opté por aparcar mi bici en la calle de atrás en vez de en la puerta del centro, a ver si así no había problema.
Poco después los terapeutas me plantearon el ingreso en el centro. Yo, un ser obsesionado en aquélla época por conocer gente a toda costa, no estar nunca sola, y no parar, me pareció una idea cuanto menos… acertadísima. “Mira qué verano más bueno”, me dije a mi misma. Me habían dicho que conviviría con gente de distintas edades, compartiríamos los momentos de comida, con actividades diarias. Macho, un Gran Hermano pero con más intimidad!
Pero el mundo de Yupi se desvaneció con mi primer día allí. E hice uso de la famosa frase:”No pinto nada en esa secta. Yo no estoy tan mal como ellas/os” (que después pude descubrir que decía todo paciente de ABB en su primer día)
No os exagero si os digo que pensaba que mi mundo se acababa allí, que vivir aquéllo era incompatible con vivir la vida que yo deseaba, que nunca podría ser la que yo quería.
Hoy, tras tres años y media de aquéllo me siento una persona muy afortunada. He tenido una oportunidad fantástica para curarme, y que siento, que he aprovechado. A veces lloro, muchas veces dudo, con frecuencia me agobio; pero en general me siento Feliz. Tengo una vida de lo más normal, he acabado mi carrera de medicina y ahora a por las oposiciones, con mi pareja, mis amigos. MI familia.
Merece la pena! No me puedo cansar de repetirlo!
