Hace un año y medio me diagnosticaron Anorexia Nerviosa Purgativa en el centro ABB de Barcelona.

Ni siquiera sabía qué era eso, yo sólo sabía que necesitaba ayuda porque mi mente ya no respondía.

Muchas cosas han cambiado desde que fui capaz de gritar y quitarme la primera máscara de esta enfermedad y ahora me gustaría compartirlo en este espacio lleno de luz y salud para que personas con el mismo problema sientan y vean que hay otra opción, otro camino posible.

Este camino esta siendo mi mayor logro…para ir descubriendo quién soy de una vez por todas.

¿Me acompañas?

Soñar…pero vivir la realidad…perdonad, hacía tiempo que no escribía, a veces me cuesta conectar con todo esto, ya que remueves muchas cosas.

Hoy estaba escuchando una canción que sonaba como el título de este post “deja los sueños para cuando duermas…busca en tu mirar…” y entonces recordé cómo era mi mundo antes del tratamiento, antes de enfrentarme a las cosas. Me alimentaba de sueños, porque me daba miedo vivir la vida real. Creo que esa parte de la enfermedad es una de las más duras, porque cuando te das cuenta que vivías en un mundo de sueños…uff!! duele.

No sé como explicaros, pero creo que muchas sabréis de lo que estoy hablando…hablo de cómo nos disociamos, cómo creamos nuestra burbuja y nuestra manera de vivir, y en realidad sólo vivimos cuando soñamos…es allí donde encontramos momentos de felicidad, porque es allí donde nos dejamos llevar…en nuestras habitaciones, solas, dejamos volar nuestra imaginación…”mi vida será perfecta”…”yo tendré un cuerpo X  y nunca me haré mayor”…”mi novio será para toda la vida o mi pareja deberá ser de tal manera”…”jamás tendré conflictos con nadie”…”YO SOY ESPECIAL”…y miles de pensamientos más…nada nos hará sufrir, nada porque todo debe ser bueno. Y ahí estamos nosotras, esperando lo bueno, sintiéndonos especiales y vivendo de sueños…solas…en nuestra cajita de zapatos, sentaditas en un rincón.

Yo vivía siempre así, y me pegaba cada golpe…todos mis sueños se desvanecían cuando, algo salía mal…cuando ese sueño no era como yo lo había imaginado…”mi pareja no había actuado como yo había soñado”…”me había peleado con mi amiga”…todo mi mundo se caía…y yo ya no era ESPECIAL…era mala, y por lo tanto, siempre hacía las cosas mal, porque mi vida tenía que ser como yo lo había imaginado, como mis fantasías.

Las fantasías…son nuestras peores enemigas porque nos quitan la oportunidad de vivir, de sufrir, de caer y volver a levantarnos…porque nos reniegan a vivir arrinconadas, con miedo, porque el mundo se nos queda demasiado grande cuando algo se sale de ellas…es una gran putada, que se convierte en frustración.

Desde mi experiencia, os digo que aunque a veces duela, es mucho más alentador sentir ese riesgo, sentir esos nervios, sentir (a veces) el enfado o el dolor…NO PODEMOS SER PERFECTAS TODA LA VIDA…la disociación puede llevarte a la locura, y joder! NADIE ES PERFECTO y ni mucho menos tiene una vida idílica!!!

Es humano valorar las pequeñas cosas…y sobre todo tus pequeñas cosas…y seguir aprendidendo de los errores. Es increíble, pero yo ahora cuando cometo un error, claro que me enfado, pero siempre acabo sacando la parte que me hace aprender de él…sin machacarme…sin pensar no soy capaz. Por supuesto qué soy capaz!! lo hice lo mejor que pude y, la próxima seguro que saldrá mejor.

Saludos,

Pat

 

Dos años…y muchos POSITIVOS!

 Hace unos días cumplí años…

Cumplo dos años, de superación, de cambios, de aprender y sobre todo de mirarme de frente. Para much@s dos años pueden parecer mucho, pero en realidad tan sólo son 730 días de mi larga vida.

Una vez escribí un post sobre “Qué me quitó la Anorexia”, bien creo que ya llegado el momento de contaros qué tengo ahora, después de dos años de tratamiento…qué cambios he podido ver en mí y sobre todo, qué soy capaz de ofrecerme:

1. Soy capaz de comer con libertad, sin contar calorías, sin temblar cuando veo algo dulce, sin vomitar y sin rallarme cada vez que hago una ingesta. Como bien, como de todo y eso es un placer.

2. Estoy empezando a asumir mi cuerpo, que sí, podría ser de mil maneras distintas de como es, pero es mío y lo tengo que cuidar y disfrutar.

3. Puedo disfrutar de mis amigos, de una comida con ellos, sin pensar en si me quieren o no. Sin rallarme porque a veces nos desconectamos…yo sé que están y que yo soy suficiente, que ellos me quieren por lo que soy, no tengo la necesidad de aparentar nada…

4. No tengo la necesidad de salir pintada, arreglada y perfectamente conjuntada para ir a comprar el pan (y eso me generaba un estrés…).

5. No soy perfecta, antes gastaba muchísima energía intentando conseguir ser perfecta en todo.

6. Sé ponerme límites, con las personas que están a mi alrededor y me quieren. Sé expresar que no me parece bien, o que me están haciendo daño y lo más importante sé decir que “NO” sin miedo a perder a los demás.

7. Sé que expresando mis sentimientos de manera empática, me doy a conocer, no me aislo y la gente comparte las cosas conmigo. No me siento sola.

8. Cuando hay un conflicto, puedo separar lo que es mío y lo que es de la otra persona. No me digo una y otra vez como antes “siempre lo hago todo mal”. Ahora asumo mi parte e intento solucionar los problemas sin huir.

9. No tengo la necesidad de pagar los problemas con la comida, simplemente intento solucionarlos o asumirlos.

10. No intento cambiar a las personas que están a mi alrededor, cada persona es como es (padres, pareja, amigos, etc).

11. Sigo siendo presumida, pero no baso mi seguridad en mi imagen y mi cuerpo.

12. Tengo una relación sana, sin dependencias, sin necesidad de hacer lo que otra persona quiera por miedo a perderlo.

13. He bajado mi nivel de exigencia y responsabilidad (aunque lo sigo siendo), para con el trabajo.

14. Intento valorarme las pequeñas cosas, esas de las que pasaba antes de entrar al tratamiento. Esas que me hacen sonreír muchísimo y por las que lucho a diario.

15. Cada vez vivo más la vida real y no tanto mi mundo de fantasías que tenía montado en la cabeza. La vida es mucho más sencilla de lo que me parecía.

16. Asumo que no soy diferente, ni especial, ni rara, asumo que soy una más y pongo todo lo que puedo dar en las cosas que quiero y me gustan.

17. Puedo pasarme un día sin hacer nada o lo contrario!!! y sin sentirme culpable por ello!!!

18. Me cuesta pero cada vez más…siento a las personas (y a las chicas) de manera equitativa, intento no compararme y por lo tanto hacer lo posible para no sentirme pequeña y mirar a la gente mucho más allá de lo exterior…como me gusta que me miren a mí.

19. Soy menos egoísta de lo que era con la enfermedad. Ahora miro por mí de manera sana y no de manera enfermiza.

20. He logrado entender muchos comportamientos de mi familia, gracias a las terapias sobre ello.

21. Y todo esto lo he conseguido PORQUE CADA VEZ MÁS, SOY YO MISMA. Cada vez me conozco más y puedo valorarme y entenderme, cada vez me quiero más y cada vez crezco más y me siento más llena, con ganas de vivir las cosas buenas y las cosas malas…para seguir aprendiendo.

Bueno, como véis he tardado mucho en volver a escribir, he estado ocupadilla reescribiendo mi testimonio. Desde la gente que llevamos el proyecto creímos que ya que hacía seis meses que el blog estaba en marcha, debíamos cambiar algunas cosas. Entre ellas se ha introducido una pestañita en la parte de arriba donde pone “Mi historia”, en esta pestaña está mi testimonio. Eso os ayudará a sentiros más identificadas si cabe con todo esto. Ahora os contamos cómo vamos superando los baches, pero también es bueno haceros saber cómo empecé con la enfermedad y las razones que me llevaron a ella. Espero que os sirva y que saquéis cositas buenas.

Por otro lado, he hecho una lista de mis principales cambios, seguro que saldrían más, han sido dos años llenos de muchas emociones. Sigo pensando que vale la pena, y que lo volvería a hacer con los ojos cerrados, esta ha sido mi opción.

Desearía poder trasmitiros que otra vida es posible, que os mereceis algo mucho mejor. Todas estas cosas son difíciles de cambiar y solas, es imposible…la enfermedad se hace muy fuerte con el paso del tiempo. No os niego que a veces se me escapan cosillas de las que voy cambiando, pero también me lo permito…llevaba mucho tiempo actuando de esa forma.

Hay esperanza, y eso es lo que os quiero trasmitir…hay esperanza para nosotras. Tan sólo hay que intentarlo.

Muuchos ánimos!

Pat

Y entonces llegaste tú…

Bueno, aquí estoy de nuevo, cumpliendo compromisos propios…y asumiendo ciertas postergaciones.

Hace muchos años llegó al mundo mi hermano, Toni, con él vi amenazado mi trono hogareño…yo tenía nueve años y hasta entonces había sido la reina de la casa, todo giraba entorno a mí. Poco a poco, tuve que ver como mis padres tenían que compartir su cariño entre dos, algo normal en una familia, que a mí me provocó un sentimiento de abandono…en ese momento me revelé contra el mundo. Me alejé de mis padres, ya que los culpaba por haberme abandonado y no le dí una oportunidad a mi hermano…eso significó mucho peso para una niña que tan sólo tenía nueve años. Y no lo supe gestionar.

Empecé a “llevar las riendas de mi vida”…pero más lejos que crecer e ir viviendo la vida, serena y loca (según se mire) de una adolescente. Yo, me aislé, yo me tragé esa rabía que me provocaba haber quedado desplazada de mi familia y mi adolescencia se convirtió en una rebeldía que nadie entendía.

Yo tampoco la entendía, llegó un momento de mi vida que ni yo misma podía controlar la rabía o la tristeza, y ya no sabía qué procedencia tenía. Sólo identificaba, que todo empezó después de la llegada de mi hermano.

Ahora, veo el porqué de ese sentimiento y lo que me perdí de este ser estupendo. Siempre fuimos dos extraños que se cruzaban por el pasillo o se dedicaban a chincharse el uno al otro. Claro, yo lo quería, pero no podía mostrárselo porque siempre me había comportado así con él. Los dos nos volvimos duros frente al otro…pero claramente, nos importábamos. Era muy extraño y contradictorio.

Cuando mi hermano se enteró que estaba muy enferma…lloró, supongo, yo no lo ví, pero ahora que lo conozco más, seguro que lloró (es un llorón). Tan sólo tenía 18 años, y su “hermana perfecta” estaba completamente hundida, me vió volver a casa, me vió autolesionarme, me vió en mis peores momentos…jamás ha ido al centro a entrenarse…pero sorprendentemente, siempre ha sabido lo que tenía que hacer conmigo. Toni, yo no te tengo que perdonar, al contrario, quizás tú a mí sí, te culpé de algo que tú ni siquiera sabías y me perdí muchas cosas de tí.

Ahora eres intocable para mí, ahora que te veo feliz, al lado de esos ojos azules, yo soy feliz…y ahora que tengo la suerte de estar más cerca tuyo intento disfrutar cada momento, aunque a veces se me escape la antigua rabía…

Cuando te ví aparecer el otro día con ese tatuaje y me explicaste su significado…”significa tu libertad”, me quedé parada, y pensé…todo lo que yo pueda hacer se queda pequeño, mi hermano se ha tatuado algo mío para toda la vida…me hice pequeñita. Cómo podía demostrarte cuanto te quiero…bueno, no he encontrado mejor manera que contándote el porqué de muchas cosas y dedicándote este espacio tan mío.

Gracias por existir pequeñajo…eres de lo más importante de mi vida, intocable!

Te quiero

Pat

PD: la misma sonrisa, eh??

PD: Ah! se me olvidaba, quería decirle a mi cuñada, que…gracias por no juzgarme nunca…eres un amor!

Lo paso mal responsabilizándome “en exceso” de los demás. Me ahogo…y acabo teniendo ganas de llorar porque no consigo que los demás salgan de ahí.

Este fin de semana, he tenido ese problema. Tuve una cena con unas amigas el viernes, salí de allí sintiéndome culpable, frustrada porque alguna que otra se fue muy triste y porque yo no había sido capaz de cambiar las cosas. No estaban tristes por mí, ellas tenían sus problemas, pero yo los hago míos y es ahí cuando mi cabeza empieza a dar vueltas.

Si empezara a entender que quizás, sólo por el simple hecho de estar allí a su lado escuchándolas y en otros casos aconsejándolas desde mi experiencia, podría bastar, quizás si lo entendiera, podría sentirme más liberada. Porque es así, y me lo repito “NO PUEDES HACER TUYOS LOS PROBLEMAS DE LOS DEMÁS” y nada, que me vuelve a pasar.

Al final, salgo de allí y ¿sabéis lo que me pasa? que aparece la intolerancia…vamos que no las quiero volver a ver ni en pintura, porque ya que no las puedo ayudar y encima me hacen sentir mal…qué fuera, qué no las quiero (cuando en realidad las quiero un montón)y me aislo…y me siento débil y me aparecen dudas.

Pues nada, que me doy cuenta de que es cosa mía. De que soy yo la que tiene que poner las cosas en su lugar, y que no puedo estar en todos lados, ni proteger en exceso a los que quiero…no puedo ser la mamá de nadie, cada quién tiene que empezar a volar por sí mismo. Debo entender que las personas que me rodean tienen derecho a pasar sus momentos tristes. YO, sólo puedo estar ahí, A SU LADO, dándoles la mano.

Me encantaría poder asumirlo con más facilidad, pero claro un comportamiento que tengo tan adentro y que he tenido toda mi vida incluso con mi madre, pues díficil de cambiar. Bien, el primer paso es darse cuenta…el segundo ponerme límites y el tercero aplicarlo, os cuento la próxima vez…ya que ésta, como véis no me salió muy bien. NO ME RINDO. VAMOS PATRI!!!

Besos,

Pat

pd: A MIS COMPIS! ÁNIMOS A TODAS

Pensamientos negativos

He remontado un fin de semana difícil.

No es fácil salir de un pensamiento negativo de tí misma cuando entras en la rueda. Para machacarnos somos perfectas y para pensar que nuestra vida es una mierda más aún.

Este fin de semana, ha sido muy complicado, yo no me lo he puesto nada fácil…ya venía de una semana difícil, de pasar muchos nervios por mi abuelo (que todavía sigue ingresado), con mi madre…que creo que estoy viendo por fin las cosas claras (falta que actúe, claro) y con muchos otros temas que estoy postergando por tener algunos miedos escondidos…y claro, decidí lo peor que podía decidir…dejarme llevar por la ofuscación. HASTA DÓNDE ERES CAPAZ DE CAGARLA? (total…)

Suerte que tengo personas a mi lado que me hacen cambiar de opinión, pero ya me gustaría poder ser más rápida a estas alturas y poder darme cuenta y no cerrarme tanto durante algunos momentos. Y no tener vergüenza de coger el teléfono y pedir ayuda…y es tengo vergüenza de haberme comportado así…de no haber querido saber nada de la vida, que me está dado tantas cosas desde que me di la oportunidad de vivirla.

Me pesan este tipo de comportamientos. El darme por vencida cuando tengo muchas cosas por las que luchar, cuando creo que lo puedo hacer mejor y cuando por ello puedo perder a personas a las que adoro. Qué es lo que se nos cruzará en la cabeza, en esos momentos? Por qué tanto menosprecio hacía nosotras mismas? Por qué esa manera de castigarnos y hacer sufrir a los de nuestro alrededor?

Todas esas preguntas, aún me cuesta responderlas…porque cada vez creo que nos es justo para nadie…ahora, aquí, en la tranquilidad de mi cama, pienso en ello y en lo innecesario de todo esto. En la poca autoestima que continúo teniendo y en lo que me pesan este tipo de situaciones en mi vida, que me impiden hacer muchas cosas que realmente deseo.

No es justo, pero ahí estoy, volviendo a remontar. Es domingo por la tarde y mañana empieza una nueva semana…nadie dijo que fuera fácil, pero yo pienso seguir plantándole cara.

Besos a tod@s,

Pat

PD: creo que la foto te la debía…vaya impulsividad la mía…ahora rompo fotos, tú!

 

Distorsión sobre “mi persona”

A veces me pregunto si yo alguna vez seré normal…

Es muy duro decir eso, porque por lo tanto ya te estás etiquetando como “anormal”…o en mi caso “bicho raro” o “borde” y eso me hace meterme en mi mundo, un mundo que excluye a mucha gente y al que ni yo misma me acuerdo como accedí.

Esto de tener más sensibilidad de lo normal o dejar al viento mi tristeza, pues tiene su precio frente a un familia que no está acostumbrada a hacerlo de esta manera.  Hoy no sé bien, bien lo que quiero escribir pero me siento mal después de una visita de mi madre al centro ABB.

Hoy tenía la fantasía (las fantasías son lo peor en nosotras) de que después de casi un año, mi madre, por fin, se interesaba por mi, y lo que es peor, pensaba que cuando nos encontráramos a la salida del centro todo sería como yo lo había planeado, todo habría cambiado y sería idílico…ELLA, POR FIN, ME ENTENDERÍA.

Claro, no ha pasado, el viaje de tren ha vuelto a ser silencio entre nosotras…y yo estoy perdida, y empiezo a sentirme culpable y tampoco sé de qué. Las fantasías no me sirvieron de nada y me han hecho sentirme más frustrada frente a ella. Hoy no puedo, me cuesta mirarla a la cara, ¿tengo miedo? ¿de qué?…¿qué hecho mal?

Pero no, no es eso lo que tengo que pensar,porque ese tipo de pensamientos obsesivos no me dejan actuar. Lo que tengo que pensar es que soy yo la que debe cambiar, y qué yo tengo derecho a decidir, a vivir mi vida, aunque ella no esté de acuerdo.

Pat

 

 

 

Piedritas en la ventana

Estaba buscando un poema que no sé si me atreveré a leer en la boda de mi mejor amiga, aquella amiga de la infancia, que parece que pierdes…porque no ves en mucho tiempo…pero vuelve una y otra vez…porque ella es fuerte, como vuestra amistad y porque un TCA no pudo romper con todo lo que habíamos pasado juntas durante tantos años…

Pues eso Sonia se casa hoy a las 18h de la tarde, todo el mundo nervioso y mirando al cielo a ver si nos da una tregua. Yo tengo mil miedos para el día de hoy, pero quiero dejarlos aparcados porque HOY ES SU DÍA, porque ella se lo merece y porque ella es muy importante para mí.

Pero a lo que iba buscaba ese poema y encontré este otro que nos puede venir muy bien a aquellas que estamos más bien bajitas de ánimo. Allá va:

Piedritas en la ventana:

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuando mi historia va a ser computada
quien sabe qué consejos voy a inventar aún
y que atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana.                                                                                                                      

Gracias Sonia…te deseo lo mejor y más. Te quiero mami.

Pat

PD: Chicas no sabéis cuanto necesitaba leer lo que me habéis escrito en el anterior post…me ha hecho reír, llorar, emocionarme y pensar que hay que seguir pese a todo. Sí, claro, cada vez soy yo misma y eso es lo que me tengo que ir creyendo a diario.

PD: Lloro, abuelo, lloro por ti…pero creo, y pienso que saldrás de ésta. ¡Peores batallas hemos ganado! (estoy tan lejos…y quizás eso es lo que me duela más). Esta foto va por ti, la playita de Zahara…tu vida…es mi mundo. Te amo.

Miedo…huir

Tengo miedo y tantas ganas de salir corriendo. Todo a mi alrededor está nublado, ¿por qué me siento tan vulnerable?

Intento identificar todas mis preocupaciones, todo lo que me hace temblar y aislarme…y me cuesta. Lo hago, tengo momentos de claridad y después otra vez…siento que todo es muy difícil.

Esther, me dijo que volviera a escribir en el blog, ¿Qué por qué no lo hacía?…bien es lo de siempre, no quiero que la gente me vea triste, ni siquiera vosotr@s que no me conoceis. Quiero que todo esté bien a mi alrededor y así encontrar el camino para sentirme bien…pero ¿qué pasa si las cosas, si la gente que me rodea tampoco está bien?…ya no sé dónde caer, dónde meterme.

Es justamente lo que me está pasando ahora, todo está revuelto a mi alrededor y yo no consigo encontrar la calma que me dé el aliento que necesito. No soy la que soy en realidad y siento que no tengo fuerzas…y no me gusta, yo he estado mejor…yo he creido en todo…y ahora estoy paralizada.

No me gusta ver la vida pasar, quiero formar parte de ella, quiero hacer lo que yo quiero y vivir o equivocarme. Si no digo lo que pienso, ya no soy yo y si me aislo tampoco soy yo…y ahora, a estas alturas odio tanto no ser yo.

El caso es que no me estoy quedando parada como en otras ocasiones, me escondo lo menos posible ya que sé que no me sirve, voy a prácticas (de las que no me puedo quejar, la verdad), estoy con mi pareja, sigo yendo al centro (me cuesta más que nunca) y voy quedando con mis amigos…pero tengo ese nudo en el estómago, ese vértigo que me bloquea y me hace sentir que no soy nada y que todo lo que pasa a mi alrededor tiene una culpable…YO.

Joder! Me sale, el “debería” por todas partes, me sale “la exigencia” por todo los poros de mi piel y me sale “la culpabilidad”…siento la mirada que me juzga, mi propia mirada, la peor mirada que yo misma me puedo ofrecer.

Siento, toda esta parrafada, pero también necesitaba hacerlo para romper con el pensamiento de “tengo que transmitir siempre fuerza y buen rollito si no la gente no me querrá”. Aquí estoy, y estoy un poco chunga…sólo es eso.

A las personas que han seguido aquí en mi ausencia…gracias…

Pat

Mythos!

Hacía tiempo que no escribía, he estado de vacaciones en Murcia y ahora vuelvo a marchar a Menorca con unas amigas, estoy teniendo un veranito movidito…lleno de lecciones que espero poder ir compartiendo con vosotros.

Hoy voy a contaros el miedo que me da tener una relación de pareja. Desde mi anterior relación, de la que acabé con una dependencia y con una autoestima por el suelo…no me he permitido tener una relación en condiciones…y es que a veces las personas hacen tanto daño…

El caso es que me cerré en banda a SER YO con alguién, a entregarme más de la cuenta, nunca nadie volvería a hacerme sentir así…y claro esa falta de libertad no me permitía poder llevar una relación normal…o me ponía por encima de la otra parte de la pareja…no mostrando mis sentimientos para no volverme a sentir pequeña…o por otro lado, huía me daba miedo a sentir más de la cuenta y que me hicieran daño y me utilizaran.

Ahora sé que parte de lo mal que fue con mi anterior pareja, fue mi culpa. Yo no me respeté nada con él, yo estaba tan hundida que no lo supe hacer de otra manera para no perderlo y, esa sensación de culpa hacía mi misma, del porqué había hecho las cosas tan mal y me había maltratado tanto, me ha costado mucho superarla.

Han sido muchas terapias hablando de él y de mí, de mis reponsabilidades y las suyas y ahora todo está claro, y ahora sí quiero, por fin tener algo normal en mi vida…porque esa antigua relación fue fruto de mi enfermedad, posiblemente, si yo hubiera estado bien, no me hubiera dejado machacar tanto por otra persona…hubiera podido decir “BASTA”.

Ahora entiendo lo importante que es la comunicación y el respeto hacía uno mismo. Ahora entiendo que sin eso es imposible poner límites a tu pareja y sin quererte a ti misma es muy difícil pensar que los otros te pueden querer por lo que eres.

Sé que será complicado, pero quiero, voy a poner todo lo que está en mi mano para conseguirlo. Con todo esto os quiero decir, que me cuesta hablar muchísimo de este tema, tengo mucho miedo a mostrarme tal cual soy, pero cuando lo consigo veo que las cosas van mucho mejor, me siento como si pudiera volar…porque yo tengo el control de mi misma y de un montón de situaciones que, antes, se me escapaban de las manos.

Nunca dejéis que nadie os pase por encima, nunca…debéis respetaros con vuestras parejas. Si ellos están es porque os quieren tal y como sóis, basta de aparentar, porque decir lo que piensas aporta beneficios y porque decir “NO” tiene un valor incalculable…cambian tanto las cosas…

Gracias Sylar, aprender una vez más.

Pat

PD: La foto es de Robert Doisneau…”El beso”…es una foto con amargos recuerdos, pero también es una foto que me hace creer en el amor de nuevo cada vez que la miro, así que la comparto con vosotras.

Tú eres más que un cuerpo…

Bueno, mi reflexión de hoy va dedicada a una chica que empezó con nosotros este blog y hoy en día lucha cada día en el centro ABB de Barcelona por ser más que un cuerpo, ella es una valiente

Este fin de semana me costó mucho comer, era raro, me estaba esforzando muchísimo con la comida y no entendía porqué ahora…esa dificultad, ese miedo. Bueno, cuando llegué al centro el lunes, me di cuenta del porqué me había costado tanto comer. ESTE FIN DE SEMANA, HABÍA SIDO YO MISMA…sin necesidad de gustar, seducir…lo había pasado bien con unos amigos a los que aprecio…sin nada más…sin dobles sentidos, sin necesidad de aparentar, con una ropa normal…nada rebuscarda…yo, porque yo soy más que todo eso.
Claro, era por eso, el esfuerzo había sido tan grande que, por supuesto, la enfermedad se me escapó por otro sitio, el de siempre, la comida. Y me lo tuve que permitir, y pensar…ESTÁS CRECIENDO…TÚ ERES MÁS QUE UNA ANOREXIA.

Porque no imagináis la identidad que te da tener un TCA, y quién diga que no…miente (frase recurrente en mi). Si no soy anoréxica, qué soy, no sé ser nada más que eso…uf! durante mucho tiempo he tenido esta creencia…que ya me resulta molesta. La enfermedad me molesta en muchas ocasiones, me hace la vida difícil y me hace ser dependiente de la gente para comer…y eso YA, no me gusta nada.

Pensando en esto, y escuchando a Leire en su terapia de la semana, decidí que iba a escribir sobre esto. Leire… quién me iba a decir que cuando la animaba por el blog…sería posible tenerla tan cerca cada día. Su frase fue “yo no soy nadie sin mi ropa o mi ropa lo es todo”…¿Sabéis?, eso me dolió, me dolió porque me sonó muy familiar. 

1. Yo no soy nadie sin mi cuerpo delgado.

2. Yo no soy nadie sin mi ropa.

3. Yo no soy nadie sin mi maquillaje.

4. Yo no soy nadie si no me limpio los dientes 40 veces al día.

5. Yo no soy nadie si no salgo totalmente conjuntada a la calle.

Creo que no hace falta que siga, ¿verdad?, todas conocemos tanto este tipo de pensamientos obsesivos que nos empujan a una esclavitud llena de apariencias… Lo que pasa es que cuando llegamos a esos límites tan obsesivos es porque ya todo se ha hecho grande a nuestro alrededor…ya no somos capaces de controlar nada que no sea, el rimel, la ropa o el peso que tenemos…ya la vida se nos ha escapado de las manos. 

Pero resulta que sí, que soy, que eres Leire, eres TODO Y MUCHO MÁS…sin todo eso, porque SER UNA MISMA tiene mucho valor y porque me he sentido tan bien de serlo, que tengo hasta buen rollo…aunque tenga otros problemillas en la cabeza…pero por ese lado…bien, muy bien y todo eso se debe a que lucho. Y voy a seguir luchando para conseguirlo siempre, y no en determinados momentos.

 Leire, gracias.  
Pat

PD: A las bloggeras, perdón por no dar señales de vida en estos días. Es que me voy de vacaciones y vengo un par de días…y así voy. Ahora me marcho a Murcia una semanita, a ver si desde allí puedo conectarme y responder. Sí?…sorry…son vacaciones…

 

Older Posts »