Punto y Final
Lunes, 10 de Noviembre de 2008 por laura y quim
Hola.
Después del duro paréntesis que ésta enfermedad ha representado en nuestras vidas (en las nuestras como padres pero sobre todo en la de Silvia nuestra hija), y de haber estado unos meses ‘conectados’ en éste blog tratando de aportar y de ayudar a quien pudiera serle útil nuestra experiencia, creemos que ha llegado el momento de dar por cerrada ésta etapa y con ello acabar de normalizar nuestras vidas.
Ello no quiere decir que abandonemos definitivamente éste Proyecto, ni que nos olvidemos de éste tema, no al menos lo que representa para quien/quienes lo sufre/n, pero cada momento tiene su ‘tempo’, y éste requiere cerrarlo.
Nada es fácil en ésta vida, pero algunas cosas lo son más que otras, y en éste caso lo cierto es que (y a nuestro entender por éste orden) la voluntad del paciente, el trabajo de los profesionales y el apoyo de su entorno familiar más cercano es una buena receta para superar éste problema.
En nuestro caso Silvia es una persona más fuerte de lo que puede parecer y de lo que ella misma sabía y siempre ha tenido fuerza para enfrentarse a su enfermedad, asumiéndola primero y luchando con todas sus fuerzas después.
También hemos tenido la suerte de contar con unos profesionales que han hecho muy bien su trabajo, y aunque algunos aspectos del ‘como’ no nos han gustado (y así lo hemos hecho saber en cada ocasión porque entendemos que es una de las funciones de los padres/parejas), el fin (al menos en éste caso) ha justificado plenamente los medios.
Por otra parte Silvia ha tenido que enfrentarse a ella misma y también ha tenido la suerte (es nuestra opinión personal, pero en éste caso basada en algunos casos comparativos que, desgraciadamente, seguimos viendo anclados después de mucho tiempo) de no haber establecido ninguna relación de pareja mientras estaba en el tratamiento, lo cual la ha ayudado/obligado a conocerse más a ella misma, a centrarse en su problema y en ella, y a no sentirse protegida/confirmada más de lo estrictamente necesario, lo cual le ha permitido evolucionar asentando cada una de sus etapas y asumiendo su situación, lo cual no ha sido precisamente fácil, aunque en realidad solo dependía de ella.
Nosotros, como padres, hemos hecho lo que se nos ha indicado terapéuticamente que hiciéramos y lo que creíamos que teníamos que hacer como tales padres (eso hay que tenerlo claro antes de iniciar el tema), ya que desde el principio hemos asumido que ella era nuestra prioridad y que estábamos dispuestos a ir a buscar segundas opiniones donde hiciera falta si en algún momento del tratamiento no estábamos convencidos de que Silvia estaba en el mejor sitio donde podía estar, porque en ésta vida nadie, nadie es perfecto y todos cometemos errores, pacientes, profesionales y padres/parejas.
En cuanto al blog, ya comentamos nuestra opinión, es decir, entendemos que es una herramienta muy acertada y potente que puede ayudar a mucha gente (pacientes y padres/parejas), pero como todas las herramientas requiere que se use adecuadamente, pero en algunos casos su uso nos parece semejante al de una revista ‘rosa’ en la que es más importante la audiencia que el contenido, y esto hace sentir protagonistas a quienes realmente siguen teniendo la imperiosa necesidad de serlo, pero en un mundo virtual que está muy lejos del real.
Por ello entendemos que también debería estar tutelado terapéuticamente de alguna manera, ya que (y sigue siendo nuestra opinión) en algunos casos puede tener efectos contraproducentes, pero ese ya no es nuestro problema y ya hemos dicho a quien corresponde lo que pensamos al respecto.
Bien, por todo ello ésta publicación pone punto y final a nuestra etapa en ABB, y aunque personalmente seguiremos estando a disposición de quien realmente nos necesite, todas las etapas llegan a su fin, y ésta más que otras, no es una
excepción.
A los pacientes os deseamos mucha fuerza y mucha suerte, y a los padres también, pero además una estrecha comunicación con los profesionales y con vuestros hijos, aunque a veces parezca imposible.
Por último, sobre todo a los padres, tened claro que vuestra prioridad es la curación de vuestros hijos, y no tanto que ellos traten de ‘curar’ a otros pacientes, lo cual es muy encomiable pero solo hasta el límite que no suponga distraerse con el problema del otro, sentirse mejor porque el otro está peor, y en definitiva retrasar su propia curación, porque son los profesionales quienes tienen ese deber, ni vosotros ni vuestros hijos, y si entendéis que no se asume, hay que buscar otras alternativas, porque el tiempo es lo único que nunca se recupera.
Bien, mucha suerte a todos y por nuestra parte la próxima semana comunicaremos a ABB que se nos excluya de éste blog para materializar el cierre de la etapa.
Un abrazo.
Quim y Laura
Hola!