Aprendiendo a disfutar de mis cosas…

Ideas fijas, preconcebidas, fuertes, agarradas a nosotras del cómo, y del cómo no, deben ser las cosas. Rígidas demasiado rígidas. Que nos hacen daño, que nos machacan…

Y es que me he dado cuenta que una cosa tan sencilla como pensar que el fin de semana tiene que ser para mi novio puede causarme tanta angustia. Ni tan solo, yo sabía que tenía esta idea metida en mi cabeza.

Pero este fin de semana decidí por mi misma hacer mis planes. Pensar lo que me apetecía. Estar con mis amigas. Pero lo que no pensé fue que la angustia seria tan grande.

La diferencia, es que en las otras ocasiones, la decisión de no vernos, la había tomado él o las circunstancias. Esta vez… YO ponía los límites, y ahí es dónde una decide… y ahí es donde duele. Y es que, no es tan fácil como parece. Me he sentido insegura por tomar la decisión y por romper esa idea preconcebida. Como quién coge una bici y por primera vez, le sacan las ruedas de atrás.

Ha sido un finde genial con mis compañeras de grupo aunque algo complicado. Fuimos al cine y a un concierto de Techno. Pero tuvieron que soportar mi mal humor, mi impulsividad y como no, surgió la angustia y el nudo en el estómago que no deja pasar la comida.

Otra cosa más, voy trabajando… poco a poco… nos vamos conociéndo.

Ser fuerte

Hace unas semanas ha entrado un chica nueva en el centro. Su estado es muy grave y la enfermedad la tiene totalmente absorbida. Es muy duro ver a alguien llegar tan abajo. Ver a la enfermedad maltratar a su familia y a su nóvio. No poder con un simple zumo.

La semana pasada estube en su casa. El “no puedo” es la palabra que más se repite, pero SI QUE PUEDE, todo esta en su cabeza. Dice que esta gorda… debériais verla. Esta débil, su cara es triste y apagada. Cuando no tiene un plato de comida delante parece una chica simpàtica y muy agradable, pero cuando llega la hora … desaparece.

Ahora, el grupo entero luchamos para que salga del pozo. Este es el primer paso. Vamos a su casa para dar soporte. Estamos con ella y aunque no es nada fácil, cada paso que da es una recompensa para nosotras. Poco a poco queremos que la enfermedad pierda intensidad y salga ella…

Desde aqui… Muchos ánimos Noelia (y a tu familia y amigos)

 

dejarte llevar

porque muchas veces todo nos está bien. Nos dejamos llevar por la corriente de los demás. Sin parar. Sin pensar. Y luego… inconscientemente todo sale, como una bomba!

Y eso me pasó el fín de semana con Marc (mi chico). Nos fuímos a Altafulla dónde el veranea. No me apetecía del todo, pero una vez allí lo estaba pasando bien, y me dejé llevar… dentro de mi, por eso, y aunque no me diera cuenta corría otro deseo. Porque no podíamos compartir un poco él y un poco de lo mío también? pero no se lo dije. Ni si quiera me lo planteé. Porqué quizá lo mío era más aburrido o por miedo a torcerle a él el fin de semana.

Pero ahora, soy más consciente de lo que quiero… y al final todo sale. Así que el domingo estallé y no de la mejor manera. El resultado es que el otro no entiende nada, claro. Porque ve que todo va bien y de repente, la caballería le cae encima! “que siempre hacemos todo con los tuyos, que estos no son mis amigos, etc” y el a cuadros!!! - “pero si te lo estabas pasando genial?”.

Os suena?? un pasito más de nuestra enfermedad. Pensar más en nosotras. Que queremos??? y no os digo que sea fácil porque me ha costado un “huevo” hacer un cronograma sobre lo que quería hacer este fin de semana. A veces no se ni yo, lo que quiero hacer. Pero, habrá que aprender… no???

Besicos

Después de no haber salido del centro más de 3 días seguidos estas han sido mis primeras vacaciones con Marc. Hemos estado en el País Vasco. 11 días de camping y hostales por la costa.

Y no ha sido nada fácil… me he desmoronado de nuevo delante de un plato de comida. He sentido miedo, me he hecho pequeña.

Las vacaciones ideales con mi pareja se han convertido en unas meras vacaciones con conflictos, discusiones. Algo reales y diria, simples ¿Porqué? porque soy demasiado exigente.

Porque en mi cabeza me había creado mi cuadro. Un patrón con unas vacaciones ideales. Dónde los dos seríamos felices, yo me sentiría bien, querída. Nos rodearía un ambiente de risas, conversas risueñas, carcajadas, bonitas y aereosas comidas y cenas a mi gusto (nada de restaurantes de menú). Dónde él me haría sentir su princesa.

Pero cuando mi cuento de hadas empezó con mal pie y, ahí me pegué el batacazó, porque mi chico es íncreible, pero para nada un personaje de cuento. Y las cosas són más simples y no tan complicadas. Los nervios pudieron con los dos y los inicios de nuestro viaje fueron duros.

Pero poco a poco las cosas fuero poniéndose en su sitio. El ambiente fué relajándose y tubimos que buscar soluciones y yo, poner de mi parte para salir de la rueda obsesiva de la comida y del “no me quiere, me va a dejar”, etc. porque dentro de esa rueda solo haces daño a una persona, a ti misma.

DEJAR QUE LAS COSAS FLUYAN… Let’s GO WITH THE FLOW.

Parón y vacaciones

y de repente después de ir 4 meses acelerada con el cole… pam! todo se para. Durante estos meses mi cabeza solo tenía una preocupación: entregas, escaparates, exámenes, materiales, etc. sólo un tema a tratar en terápias: el cole.

¿Que pasa cuando paras? el ritmo de mi cabeza continua con el mismo aceleron, con la sensación de muchas que hacer. Pero no me paro, no pienso, no siento, no asimilo… y por dentro: empieza la angustia, las pesadillas, ponerme exigente con las compañeras, etc. No se que me pasa, no lo detecto, pero no estoy bien.

Me cuesta en la incertidumbre del parón, el no dejarme sentir el pasar de una situación de mucho estress a las vacaciones ¡Un gran cambio! y me cuesta pensar que tal vez solo es eso. Y ahora, lo siento mucho más así. Peró que intenso se vive, solo se necesita, DEDICARSE TIEMPO y PARAR.

Y ahora se aproximan más acontecimientos que me dan miedo. Y es que a mi y a Marc (mi chico) nos ha costado decidirnos a conocer a los padres de ambos y el domingo será el día… unos para comer y los otros para cenar… ya, ya, todo junto! así lo zanjamos de una vez… y luego, nos vamos de vacaciones. Las primeras juntos después de medio año de relación.

¿Pero estaré preparada para 11 días con él? nos aburriremos, me agobiaré, cojeré dependencia, sabré decidir, podré pedirle mi espacio para leer, dar un paseo, etc. irá bien con la comida, nos daremos cuenta de cosas, tendré ansiedad… ¿y si?, ¿y si?, ¿y si?

La verdad es que estoy harta de sentir tanto miedo!!! pero es mi lucha contra esta enfermedad y los miedos solo se superan enfrentándose a ellos y viendo que no son tan grandes… o algunas veces, equivocandóse constructivamente!!!

No la escuches…

Bailáme el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, házme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado. Lléname de vida, líbrame de mi estigma. Llámame tonta. Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora…

No me arrastres, no me asustes… vete lejos, pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo.

Toca mis ojos. Notas la textura del calor. ¿Por cuanto te vendes?. Píllate los dedos y deja que te invite a un café. Caliente claro, y sin azúcar… sin aliento.

“Bailame el agua”

Miedo, tristeza…

Nestor… en definitiva, sentimientos negativos que hace poco más de un año era incapaz de sentir y que esta semana he podido y estoy sintiendo con más intensidad que nunca.

Me ha invadido el pánico. Cuando la Laura de antes se presentaba un examen, y frente al miedo, decía “vaa, pasó” y hacía como si el resultado le fuera a dar igual. Esta vez ha sido, he SENTIDO: angustia, pánico, exigencia, pavor al posible fracaso, a la fustración… por fín, mis sentimientos estaban ahí, a flor de piel. Y no, no es agradable sentir negativamente pero si que, es mucho más sano que pagarlo con un efímero plato de comida o autodestruyéndome a mi misma.

Me presenté al temido proyecto final. Y es más, fuí capaz de llorar, mostrar mi flaqueza. Coger el teléfono para pedir ayuda. Al final, mi desconfianza no era más que parte de mi propia inseguridad y exigencia. No fué ni tan catastrófico como yo pensaba, ni tan espléndido como tenía en mis expectativas… un gris, el tono más acertado.

Pero, después de tanto estres… y pensando que podria estar tranquila. Vuelo a sentir. Dolor y tristeza, y tengo que saber llevarlo de nuevo. Y me cuesta, separar mi dolor del suyo.

Y desde aquí quiero decirles a dos personas, que las quiero. Y que a pesar de desear mucho algo y de repente perderlo… que ahora todo se ve negro… que con los días miren a su alrededor y valoren que se tienen el uno al otro, y a una família!! y que nada esta pérdido!! Conseguirán su propósito y eso es lo más importante. Muchos ánimos Néstor y Alejandra.

y yo … y mis padres

mi madre y yome da vergüenza recordar la relación que tenía con mis padres antes de entrar en tratamiento. Lo único que recuerdo es que los quería sentir lejos de mi, sentía rechazo, descargar toda mi ràbia contra ellos y nunca entendía bien porque, mi única respuesta es que yo era demasiado independiente y autónoma, y que pasaba del rollo familiar. La verdad, es que llegaba a casa tan cargada de mierda que lo descargaba con mis padres. Que me sentía tan mierda conmigo misma que los culpaba a ellos de mi mal estar, que miraba dentro en lugar de mirar fuera y los castigaba por en cierta manera, sentirme inconscientemente, insatisfecha conmigo misma y con mi vida.

Empezar a hablar de mis problemas con el grupo. Sacarme la máscara de chica perfecta: alegre, simpàtica y sonriente (fuera de casa, claro). Llorar, enfadarme y sentir. Aprendí a no poner la ràbia en los demás y como diría Ester “no tirar pelotas fuera”.

Ahora, la relación en casa es mucho mejor. Y no solo por mis cambios, sino también gracias a los cambios que han hecho mis padres. Al esfuerzo que ellos han puesto en el tratamiento y a como se han involucrado des del principio. Es una enfermedad que no es nada fácil de entender sino la vives, por eso no pedimos que la entendáis, solo que esteís a nuestro lado y nos apoyéis al máximo y sigáis las normas de los terapeutas, y pidaís ayuda siempre, y en eso mis padres han sido un ejemplo para mi… y les tengo que dar las gracias porque sin ellos no estaría así hoy.

Y aunque como yo, ellos también se han equivocado. Eso forma parte del aprendizaje. Todos en casa estamos aprendiendo mucho de todo esto…!!!

Petons papes! 

 

MIS PADRES…

Les dejo un espacio a mis padres…

¡Hola! Somos los padres de Laura, Anna i Enric. Lo cierto es que leer los blogs de esta página y conseguir no acabar con un nudo en la garganta y en la boca del estómago es una tarea difícil.

Estamos orgullosos, pero que muy orgullosos de lo que Laura ha conseguido en este año largo de lucha contra ese animal monstruoso. El día que Laura nos dijo que había decidido ir al médico porqué ya no podía más fue el día más feliz de nuestra vida. Por fin intuíamos que podía verse una luz al final del largo tunes de más de 10 años en que se había convertido nuestra relación con ella.

El camino ha sido, y seguramente lo seguirá siendo, muy difícil, sobre todo para Laura. Con sus momentos buenos y malos, pero ha sido eso, un camino. Lleno de recovecos y trampas, curvas, subidas y bajadas. Momentos en los que parecía que nos devolvía al inicio (y la desesperanza se instalaba en nuestro ánimo). Pero al poco volvía a retomar la ruta hacia la luz.

Y sobre todo ha sido un continuo aprendizaje lleno de descubrimientos sorprendentes. Porqué la Laura real que había quedado sepultada por la enfermedad era una completa desconocida para nosotros. Detrás de la Laura decidida y libre, capaz de conseguir cualquier cosa, distante con su familia, de casi continuo mal humor con nosotros, estaba la Laura real, que ya conocen sus compañer@s y que nosotros hemos descubierto con estupor e incredulidad. Hechos y momentos en su vida que desconocíamos por completo o que nunca dimos importancia, y que habían sido traumáticos y dolorosos para ella. Escondida estaba la Laura insegura y siempre descontenta consigo misma. La Laura que no daba mérito a nada de lo que hacía (siempre la suerte, el desconocimiento de los demás, una excusa, otra…)

Pero no solo Laura era la desconocida. Nosotros tampoco nos conocíamos ni sabíamos como había sido nuestra relación con ella. Pensábamos en haber sido unos padres liberales e incluso en algunos momentos, excesivamente permisivos, y resuta que era todo lo contrario. Cada uno de los dos dentro de su caracter, excesivamente protectores y controladores. ¡Vaya lucha intentar cambiar nuestra forma de ser a estas alturas! Pero lo estamos intentando. Cada día aprendemos algo nuevo. Ahora tocará la parte más difícil: dejarla volar de nuevo y olvidar nuestros propios miedos. Y en esto nos ayuda mucho Laura con su actitud, pues ahora entiende que todos, todos nos equivocamos, y que aprendemos juntos.

Laura ahora es una persona absolutamente diferente. ¡Dios, que cambio desde hace un año! A veces, cuando hablamos entre nosotros para aclarar nuestra propias ideas (¡cuanto cuesta a veces asimilar los cambios!), vemos la enormidad del cambio experimentado. Y cuanto le habrá costado enfrentarse a todo. Pero lo esta consiguiendo. Estamos muy, muy orgullosos… y felices.

A tod@s los que estáis en la lucha contra esta mierda, ánimos. A algun@s os conocemos porqué estáis en ABB y recorréis el camino junto a Laura. A l@s que lo hacéis desde otros ámbitos, ánimos también. Y a los que descubrÍs la enfermedad que os destruye des estas páginas: buscar ayuda. Sol@s ya veis que no se puede luchar.

Y al grupo, esa parte vital e imprescindible en la lucha: GRACIAS. Compañer@as, terapeutas y padres. GRACIAS. Y en especial, GRACIAS A TI, LAURA.


Imagen

imagen…

Salía del trabajo y me iba a dar una vuelta. Una vuelta para recrearme en las tiendas, para mirar, para probar, en definitiva para sentirme llena. Compras… ropa y más ropa que llenaba mi armario para llenar mi autoestima.

Vestir bien me hacía sentir especial. Ir de compras me hacía evadirme y sentirme bien, olvidarme del día a día, de la comida, me hacía caminar, llegar a casa más tarde, …

Párate y piensa. Para que compras? para sentirte segura de ti misma? La seguridad debes buscarla dentro, no en tu físico, comprar compulsivamente es señal de nerviosismo o de angustia. Que evitas comprando? Todo el mundo se merece un capricho, pero cuando tu capricho se convierte en una necesidad de la cuál depende tu cita, una noche con las amigas, una cena, etc. te conviertes en una esclava.

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