Mi historia
Jun 16th, 2009 by admin
NaDa 3s iMpoSible!
Más o menos todo empezó cuando tenía entre 8 o 9 años. Siempre me había sentido muy inferior a las personas de mí alrededor, y consecuentemente no me aceptaba. Siempre tenía un ideal en mi cabeza que era todo lo contrario a mí. Yo no sentía que destacaba en nada, y veía que mi alrededor era genial! mis amigas del cole sacaban unas notas espectaculares, mis prim@s …tod@s perfect@s, se llebavan genial entre ell@s, y yo me sentía muy fuera. Hoy en día veo que era más cosa mía, pero en aquel momento… la culpa era de aquellos inmensos michelines…los cuales no me dejaban llegar a sentir el calor de un abrazo de mis amigos o familiares, además… que en le cole me juzgaban tanto por ellos no ayudaba a quitarles importancia. Fue entonces cuando decidí, que tenía que buscar un rápido remedio! no podía continuar sintiéndome tan lejos de la gente, tan sola y tan infravalorada. ¿Pero…como hacerlo?
Como puede suponerse, con esa edad no tenía muchas luces, y aunque siempre había tenido presente la anorexia, que para mi era algo inalcanzable, algo demasiado bueno para alguien tan débil, tan “sucia”, tan gorda, tan sola y con tan poca fuerza de voluntad. Además… ¿Como iba a hacerlo? con esa edad me parecía imposible dejar de comer sin que nadie se enterara. Así que continuamente lo iba postergando, esperando a que llegaría un año mágico en el cual empezaría siendo delgada, sintiéndome guapa, con gente a mi alrededor, con novio, con notazas (y porqué no, con una casa en el caribe puestos a pedir XD), pero con mi ingenuidad no perdía oportunidad ninguna, esperándolo como algo mágico, como agua en mayo. Lo pedía como deseo con todas mis fuerzas al soplar las velas de mi cumpleaños, con las uvas de año nuevo…
Pero mientras tanto… como calmar esa angustia, esa soledad… en el momento era muy inconsciente, pero me di cuenta (no hace mucho) que para calmar todos esos intensos sentimiento comía de más. En el cole esperaba la hora de la merienda con gran alegría, pero… cuando ya me comía el bocadillo o las magdalenas que mi madre había preparado…necesitaba más, y era justo después de saciar esa angustia, cuando venían los lloros y gritos de desesperación, en los cuales era imposible hallar respuesta, el ¿Por que? que tantas veces me preguntaba a mi misma… y seguidamente “necesitaba” un dolor externo que fuera más intenso que la angustia del momento para perdonarme a mi misma.
De esta manera pasaron varios años, con días más intensos que otros, asta que ya no puede más y con 13 años “decidí” dejar de comer, ya que no obtenía los resultados que quería… Restringí completamente durante mucho tiempo, esperando sentirme bien. Pero las peleas en casa eran constantes con mis padres, hermanos etc. Y los viajes al hospital se convirtieron en el plan familiar del fin de semana, físicamente por motivos diferentes, a veces por desmayos, otras veces por crisis… pero dentro de mí el motivo era siempre el mismo! Miedo, dolor y angustia.
Miedo a perder el único control que tenía, a que me dejaran sola, a que me arrebataran el control que tanto me había costado imponer en la comida, miedo a que todo el infierno se acabara, aunque para mi aquello era la gloria, lo que siempre había pedido a las velas de mi pastel de cumpleaños, o a cada uva de la noche vieja. Además en el cole me iba mejor. Me mataba a estudiar y las notas eran mejores, ya no tenia que escuchar insultos ni soportar agresiones por estar gorda. Parecía que todo el mundo me aceptaba mejor, e ir de compras no era tan angustioso como antes, por lo menos al principio, porque después…ya no había límite, nunca era suficiente, siempre encontraba algún “michelín” en mi cuerpo, delante del espejo.
Dolor… el dolor era infinito, aunque me a costado tiempo entenderlo, me dolía que la gente me aceptara por mi físico, que me aceptaran esquelética, porque aunque por momentos me hacía sentir bien, también me hacia sentir vacía, anulada como persona.
Los meses iban pasando y yo cada vez estaba más metida en la anorexia. Las visitas al siquiatra eran cada vez más seguidas y rutinarias, hasta que se convirtieron en insuficientes, y el psiquiatra de entones tomo la decisión de ingresarme en el clínico para que ganara un poco de peso, ya que así no podía seguir.
Fue aquí cuando mi madre se negó, ya que ella nunca ha visto mucho futuro a esto de los ingresos en psiquiatría, y bueno… dada la carencia de centros de TCA en el país Vasco me trajeron a Barcelona.
Al principio no fue fácil para ninguno, pese a venir “voluntaria” porque veía que ya no podía más, no podía soportar ver como el control que había logrado y me hacia estar segura, se me había ido de las manos y convertido en el descontrol que tanto miedo me daba, todo me da igual, no quería vivir, y que todos me importaban una mierda. (Hablando claro).
En Barcelona empecé en el centro G.A.B.A el cual cerraron dejándonos en la calle. En este llevaba solo 2 meses. Los peores 2 meses de mi vida, que aunque ya han pasado 2 años… los recuerdo como si fueran ayer, con cada detalle, Pero… ¿merecieron la pena! Después llego el centro A.B.B, en el que todavía continúo y no dejaré por nada del mundo hasta el día que me den el ¡ALTA!
Al centro A.B.B ingresé con 14 años, Donde gracias a los nombrados 2 meses y ha estos 2 años, a las chicas y chicos del grupo, y a todos los que me han ayudado a empezar a salir del oscuro y hondo agujero en el que estaba metida, ahora me doy cuenta de que merece la pena, y de que se puede.
Ni mucho menos, estoy curada del todo, todavía me queda camino en el centro, pero ahora si que es totalmente voluntario! porque sin su ayuda, sino probablemente ya no estaría aquí escribiendo esto, ni tendría las ganas de vivir que tengo ahora a pesar de momentos difíciles, y bajones, ya que es una constante lucha contra la vocecita de mi cabeza (la anorexia), la cual cada vez intento ignorar más y veo que se va callando.
Desde aquí animo a todas las que leáis esto a tirar para delante, porque… ¡Se PUEDE LOGRAR! ¡PORQUE NOS MERECEMOS VIVIR LA VIDA, Y PORQUE NUNCA ES TARDE PARA MEJORAR NI PARA RECTIFICAR!
Felicidades Stefania has logrado algo q parecia q no tenia salida cuando la verdad si tiene pero cuando estamos metidos en eso parece q no hubiera felicidades yo soy Ana y lastimosament comenc con dieta inocent acabandoc en la anorexia pero felicito a esas personas q han logrado salir de eso en especial a ti has sido fuert t admiro………….
Hola Estefania, tu historia se parece un poco a la mía.
Tengo 16 años recién cumplidos hace unos dias i empecé con la anorexia a los 13. Me gustaría charlar contigo y compartir experiencias, que te parece?
x.sweetnightmare@hotmail.com
Posdata; soy de Ibiza.
Un beso muy fuerte, mucha suerte en tu camino hacia la vida sin ANA.
Hola Estefania! Yo también soy del Pais Vasco y tengo el mismo problema ke tu. Empecé a bajar de peso y a dejar de comer. Pensaba ke mientras no comiera nada y adelgaza la gente me aceptaría y me querría mas. Pero ahora tengo mucha ansiedad y me doy atracones constantemente. Estoy muy cansada de esto xk no se ya ke es comer normal. Es decir, no se medir bien las cantidades de comida ke me tengo ke comer. Hace poco hice un blog con dos amigas mas ke tienen mi mismo problema espero ke le eches un vistazo. Te mando muchos ánimos y espero ke tu consigas tu propósito de recuperarte. MUXU ASKO!!!
http://stopanasymias.blogspot.es/